No te enamores nunca, no te enamores jamás,
Que tu sonrisa de niña, se puede marchitar.
Que tus ojos tan brillantes se pueden empañar con lágrimas
Duras y frías que nunca se podrán secar.
Que te puedan dan la vida y te la pueden gritar,
Que te puedan dejar un vacío muy grande, que tardes mucho en llenar.
Y por mucho que te diga; se que caso no me aras.
Despacio y sin saberlo de él: te enamoraras, tu corazón pequeñito poco a poco
Se abrirá y sentirás emociones que tal vez no entenderás y a todos tus amigos de el le hablaras,
Tus libros y pupitres con su nombre mancharas con letras que nunca podrán llegarse a borrar.
Y un día llegara y os sentares en un bar, te besara muy despacio y tal vez te asustaras,
El día que eso ocurra, el mundo cambiará, lo veras todo maravilloso en un mundo de cristal en el que mires su rostro allí veras, su cabello, su sonrisa y su forma de mirar, pero un día ese mundo el lo destruirá y te quedaras sentada sola con ganas de llorar,
Lo veras con sus amigos y no lo querrás saludar, pero sus ojos en los suyos siempre se Irán a encontrar, y al cabo del tiempo con otra lo veras y de nuevo lloraras, todo tus amigos te intentaran ayudar, te presentaran a alguien muy especial, que te guste su sonrisa y su forma de mirar y despacio sin saberlo, de nuevo te enamoraras.
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