No intentes enterrar el dolor:
Se extenderá através de la tierra, bajo tus pies;
Se filtrara en el agua que hayas de beber y te envenenara la sangre.
Las heridas se cierran, pero siempre quedan cicatrices más o menos visibles que volverán a molestar cuando cambie el tiempo, recordándote en la piel su existencia, y con ella el golpe que las originó.
Y el recuerdo del golpe que afectara a decisiones futuras, creará miedos inútiles y tristezas arrastradas, y tu crecerás como criatura apagada y cobarde.
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